PREBODAS
¿Por qué una preboda?
Lo sé, lo sé… no os gusta nada posar y pensáis que no sois nada fotogénicos, ¡y ya bastante tenéis con que os mire todo el mundo el día de vuestra boda!
Entonces… ¿Para qué pasar por el suplicio de hacer una preboda y poneros delante de la cámara dos veces?
¡Pues nada más lejos de la realidad! Cuanto más tímidos seáis y más vergüenza os dé estar delante de la cámara con más razón deberíais hacer una preboda ¿Y para qué?
Pues muy sencillo, para conocernos mejor, que rompamos el hielo entre nosotros y sobre todo para que creemos un lenguaje, que en vuestro gran día os pondrá las cosas mucho más fáciles y así podréis disfrutar de vuestras fotos en pareja, ¡Que es muy importante sonreír en las fotos y no tener cara de susto!
¡Fuera nervios, fuera tensión!
Es tu día y lo vas a disfrutar.
¿Cómo se realiza una preboda?
Se trata de una sesión de fotos que se realiza como mínimo un mes antes de la boda. Dura unas dos o tres horas y a mí me gusta decir que es un paseo por la ciudad de Toledo sin más.
Iremos caminando con tranquilidad, mientras hablamos y durante el recorrido pararemos en algunos lugares que nos puedan llamar la atención. Allí os haré algunas fotografías naturales mientras os hacéis cosquillas u os dais un beso de esquimal y antes de que os deis cuenta os sentiréis como unos modelos profesionales.
Normalmente, las fotografías de la preboda tienen muchos usos para vuestro día, por ejemplo, muchas parejas las usan para su libro de firmas, para decorar las mesas de la boda con una fotografía distinta, o para las invitaciones… Si dejáis volar vuestra imaginación descubriréis una gran cantidad de posibilidades, y por supuesto os las podéis quedar solo para vosotros.